Tengo unos muebles como podéis ver en la foto de melamina bastante feos, pero para mí oficina y la habitación del niño tienen un tamaño perfecto y algo que necesito, muchos cajones.
Ideas para transformar estas mesillas.
Después de darle muchas vueltas para pensar como transformarlos, os voy a presentar tres ideas totalmente diferentes que os puedan servir de fuente de inspiración a la hora de intentar embellecer un mueble.
Las tres las he empezado de la misma manera, primero he dado un lijado suave con el objetivo de eliminar de forma homogénea la capa de barniz, no hace falta quitarlo mucho ya que a continuación vamos a dar la imprimación el famoso "todo terreno" para que luego abdiera bien la pintura y homogeneizar superficies.En las fotos veréis que he hecho tres acabados muy diferentes y que los colores base son blanco, gris y negro, así que he aprovechado que existe todo terreno de estos colores para dar en cada uno el todo terreno blanco, gris y negro respectivamente.
A continuación, he pintado dos capas del color de la pintura seleccionada. Como siempre, doy capa dejo secar y lijo con una lija muy fina.
Como truco para ver si esta correctamente lijado, hay que pasar la mano antes y después del lijado para ver la diferencia de suavidad, veréis que cuando lo tengáis lijado la superficie esta muy suave.
Dos de las mesillas he decido poner aplicaciones de papel, he buscado varios diseños, eso ya lo que más os guste a cada uno. Los bichos los saque de Internet y las mariposas fueron unas láminas que compré. Se pegan con alkil, me gusta mucho trabajarlas con patina blanca para mejorar la integración del papel dentro del mueble. La otra la he pintado ha juego con la mesa de la habitación y además le he cambiado los tiradores en madera natural. A las otras les he pintado los tiradores y como son de madera los he lijado para sacar un poco de madera ya que es la única madera auténtica que tiene este mueble.
Al final como siempre he dado dos capas de barniz transparente mate. Y han quedado como nuevas y muy bonitas, con lo feas que eran. Como veis siempre se puede dar una segunda oportunidad a los muebles aunque no sean de madera. Ya me contáis si os animáis a cambiar alguno.



